SENTANDO PRECEDENTE. ROCA, RODRIGUES, VALDÉS
MUSEO NACIONAL DE ARTES DECORATIVAS
La exposición que alberga el Museo Nacional de Artes Decorativas, organizada por DIMAD y el Ministerio de Cultura, yuxtapone la obra de tres diseñadores maduros de marcada personalidad. Por orden de edad, Sergio Rodrigues (Río de Janeiro, 1927), Cristián Valdés (Santiago de Chile, 1932) y Ximo Roca (Valencia, 1958). Cada uno de ellos representa un ámbito geográfico, un idioma, una metodología de trabajo, un sistema de producción y un lenguaje plástico diferenciados pero complementarios; a través de su obra se pueden discernir buena parte de las claves de la evolución del diseño iberoamericano del último medio siglo: cuales han sido sus raíces, cómo se han imbricado en el medio socioeconómico y hacia qué horizontes estéticos han apuntado.
¿Por qué “sentando precedente”?. “Sentando”, porque se trata de una exposición de asientos, tipología que se ha elegido por su capacidad comunicadora de los preceptos formales, de los valores de uso y de las capacidades tecnológicas de cada época; además, resulta, por su configuración, el mueble de perfil más sugerentemente humano. Y “precedente” porque Roca, Rodrigues y Valdés son tres clásicos en cuya producción han bebido ya unas cuantas generaciones de diseñadores, que están todavía dejando huella en el diseño actual.
A primera vista tienen mucho en común, por lo menos en lo que respecta a la valentía de la concepción formal de sus muebles: tanto las masas de Rodrigues como las líneas de Roca y Valdés juegan con las curvas y con los vuelos, se expanden en el espacio para transformarlo. Sus piezas no pasan desapercibidas, establecen una cálida relación emotiva con el usuario. El rigor conceptual que los tres diseñadores han heredado del diseño clásico, unas veces funcionalista –como Valdés- y otras organicista –como Roca-, les ha servido como fundamento para partir en busca de una expresividad visual que no dicta normas al usuario –como el diseño de entreguerras- sino que lo seduce con elocuencia.
Ximo Roca es el más abiertamente tecnológico de los tres, no sólo por razones generacionales sino también por la especial relación con el tejido empresarial e industrial que su metodología de trabajo implica. Sus sillas presentan soluciones muy variadas en lo que respecta a materiales y a soluciones formales; pero todas ellas –y sirvan como ejemplo dos de las más recientes, la Zeros (2004) o la Loop (2006)-, combinan una presencia visual intensa e impetuosa basada en las curvas lanzadas con la precisión técnica del tratamiento de los materiales industriales, con lo que Roca procura obtener piezas versátiles que se adecuen a diferentes hábitats, merced a variaciones en el color, la textura o los elementos compositivos. La silla Loop se presenta, por ejemplo, con pies diferenciados: uno sólo central, de aluminio, para oficina, o cuatro patas de acera para la casa o los interiores de los edificios públicos que, además, la hacen apilable. Forma y sistema de producción se apoyan para diferenciar visualmente el producto; el segundo, para garantizar la durabilidad y la calidad.
Cautivar al usuario, hacerle la vida confortable y ofrecerle un producto fiable no sujeto a la variabilidad superficial de las tendencias, parecen ser los propósitos de estos tres diseñadores. Todos ellos representan la mejor y más consciente creatividad de sus respectivos países.